Fisioterapia - ¿Por qué me duele tanto?

27.05.2020

Durante la entrevista clínica, el sanitario se enfrenta a la pregunta estrella por parte del paciente "entonces... ¿por qué me duele?". Y aunque tendemos a simplificar la respuesta, debemos tener claro que el dolor es multifactorial.

Imagen captada de Twitter

Generalmente como pacientes, al hacer la pregunta de por qué me duele, esperamos una respuesta simple "rotura de fibras, tienes una hernia, esguince del ligamento, excesivo tono muscular..." pero cuando entendemos que DAÑO y DOLOR no son proporcionales (puede haber daño sin dolor, y mucho dolor sin daño en los tejidos) y que el dolor depende de múltiples factores, se hace difícil dar una respuesta simple.

Muchas veces lo que sucede en los tejidos no se corresponde con el dolor que sentimos en ese momento "pues el año pasado tuve un esguince más grave y no me dolía tanto", "otras veces las contracturas se me van en dos días, si ya llevo una semana...esto será otra cosa más grave".

Dar una respuesta simple a por qué me duele es casi imposible. Como fisioterapeutas podemos explicar qué sucede y cuál es la evolución natural de la patología (explicar la naturaleza de la lesión disminuye la incertidumbre y el catastrofismo del paciente). Pero debemos tener en cuenta los múltiples factores que pueden hacer que el  dolor aumente o disminuya independientemente de la lesión.



Por ejemplo, imaginaos un informático que trabaja sentado 8horas sin levantarse de la silla, pero que habitualmente madruga, va caminando 20 minutos al trabajo, come con sus padres y, aunque tarda en irse a la cama, duerme como mínimo 7horas. Ahora durante el confinamiento por la pandemia del Covid-19 ha teletrabajado, y sin horarios, por lo que se levantaba tarde (alteración del sueño), no camina (disminuye actividad física), come lo que pilla por casa porque no es un cocinillas (mala alimentación, alimentos hipercalóricos) y se acuesta cuando le entra el sueño. Además, le preocupa la situación de pandemia por la salud de sus padres y por su futuro laboral (estrés), que le hace descansar peor, fumar  y aumentar su tendencia a los alimentos hipercalóricos.

A esta persona del ejemplo, un dolor cervical por un exceso de tensión muscular  en trapecios debido a su sedentarismo e inmovilismo, habitualmente le duraba 3 días (que estaba con molestias en el cuello), pero ahora lleva varias semanas con dolor cervical. 

La "lesión" es la misma, pero en este caso varios factores perpetuarán la lesión y  sensibilizarán los tejidos (al descansar menos, moverse menos y comer peor), por lo que probablemente la persona esté más sensible y sienta mucho más dolor que el habitual. Lo que puede llegar a preocuparle más todavía, generar más estrés, mayor catastrofismo y disminuir todavía más su actividad física.